el yacare

De profesión, lingüista

Julio 9, 2007 · No hay comentarios

Entrevista a Shaw Nicolas Gynan, un escrutador de las lenguas de nuestro tekoha

Por Patricia Duarte

Nace en tierras del Paraguay un manantial que le da vida, fuerza, esplendor. Este manantial es la lengua guaraní. Es una lengua que hablaron mujeres y hombres que vivieron aquí -desde hace siglos- y que todavía hablamos millones de personas, mujeres y hombres, niños y ancianos, en el campo y en la ciudad. Este manantial sigue brotando en la voz de los niños y niñas, que repiten lo que han escuchado, pero que dicen muchas otras cosas que piensan con su cabeza y quieren hacer escuchar a los demás. Las aguas de un manantial vienen de muy dentro de la tierra, salen a la superficie y corren para dar vida a quienes están cerca: personas, animales, plantas… Hasta el sol viene a beber del manantial. Un manantial nunca acaba, a no ser que lo tapemos o lo destruyamos, haciendo un desierto alrededor.

Bartomeu Melia-Elogio de la lengua guaraní

***

 

Llega a nuestro país, en el marco del “XXII Seminario Nacional de Análisis del Bilingüismo en el Paraguay”, realizado el pasado 24 de junio en la ciudad de San Lorenzo, el señor Shaw Nicolas Gynan, nacido en Maine, Estados Unidos, doctor en lingüística y filología Iberromance por la Universidad de Texas. Hace quince años es profesor de español y de lingüística en la Universidad de Washington Oeste. Llega a nuestro país por primera vez en el año 1995 como becario fulbright por la Universidad Católica de Asunción. En el año 2000 vuelve como consultor de un proyecto de investigación sobre las actitudes hacia el guaraní. Ha desarrollado desde el 2001 diversas jornadas en varias universidades de nuestro medio sobre sociolingüística, psico-lingüística, didáctica de las lenguas y ha realizado significativos aportes al fortalecimiento de las lenguas de nuestro país.

¿Su trabajo trata más sobre el tema de comunidades indígenas o sobre el guaraní paraguayo?

Mi tema principal hace doce años viene siendo el bilingüismo paraguayo, pero también, siendo socio-lingüista, obviamente me interesan profundamente el mantenimiento y desplazamiento lingüístico entre comunidades indígenas.

¿Qué se entiende por desplazamiento lingüístico?

Bueno, eso es la pérdida de lenguas de generación en generación. Le puedo hablar de algunas de las visitas que he realizado, por ejemplo en Santa Teresita, dando talleres, donde el propósito de ellos es enseñar a la gente indígena, a los docentes indígenas especialmente, métodos de cómo fortalecer su propia lengua en la escuela, mientras enseñan castellano y guaraní y otras lenguas también.

¿Pero desde la dimensión educativa siempre? ¿La escuela es un factor fundamental para ese proceso de fortalecimiento?

Sí, claro. Ese aspecto se trabaja, por ejemplo, en Escuela Viva Hekokatúva. Tuve la oportunidad de trabajar con los ache sobre ese tema. Tenemos, entonces, encuentros que consisten en presentarles, o hacer que la gente indígena misma vaya desarrollando paradigmas o actividades interesantes y divertidas que sean dirigidas a los niños en su propia lengua.

La escuela, ¿es un centro de fortalecimiento de la lengua? ¿Es el más vital, o necesariamente hay otros aspectos que deben desarrollarse, además de la escuela, como la comunidad política, la familia?

Claro, si una comunidad decide abandonar su lengua entonces va a ser difícil que se revitalice. He realizado correlaciones basadas en el análisis del censo 1992/2002 que no se ven en ninguna publicación. Es una correlación inversa. Lo que tenemos aquí es la relación entre lengua de la etnia y porcentaje de mantenimiento. Los ayoreo, nivaclé, enlhet del norte, toba, maka, yvytoso, mbya, mantienen un nivel muy alto de hablantes de su lengua.

Hay también una relación inversa entre el mantenimiento de la lengua propia de la comunidad y el guaraní. Hay varias comunidades que tienen alto mantenimiento de su lengua y del guaraní. Pero en el otro extremo tenemos definitivamente que el guaraní es la lengua que ha sustituido a la otra (la local).

También tenemos el mantenimiento de religiones tradicionales. El castellano definitivamente viene siendo la vía de transmisión de religiones. Acá tenemos tres grupos en particular que tienen casi un 50 % o arriba de porcentaje de hablantes de guaraní, que son los ava guarani, los pãi tavyterã, los mbya, mientras que rechazan categóricamente el castellano. Estos tres grupos están manteniendo en un nivel alto su propia religión, aceptan el guaraní pero rechazan el castellano.

Y después tenemos la alfabetización y castellanización. Este es un caso muy raro: Aquí tenemos una subida del porcentaje de castellanización y una bajada del alfabetismo. Esto es curioso. Los grupos, otra vez los pãi tavyterã, mbya, angaite, ava guarani,  mantienen altos niveles de alfabetización. De hecho, los mbya se están alfabetizando en su propia lengua y manteniendo afuera el castellano. Yo lo encuentro bastante interesante, tienen bajos niveles de castellano, altos niveles de alfabetización. Y los grupos más castellanizados son los que más bajo nivel de alfabetización tienen.

¿Y eso (la alfabetización en castellano) viene por vía estatal?

No creo, en este caso el castellano está entrando por fuerzas sociales, informalmente. Y es por esta razón que realmente están asimilándose a la cultura pero no de una manera formal, es informal.

¿Y ese proceso de alfabetización es abiertamente o declaradamente política de la comunidad, o se da porque la comunidad se encuentra más cerca de puntos de influencia del Ministerio de Educación?

No creo que se deba a la política del Ministerio de Educación y Culto. Hay que reconocer a las fuerzas sociales. Hay que decir, con respecto a la relación entre alfabetización y castellanización, que es significativa.

¿Qué otros aspectos ha tomado en cuenta en su análisis estadístico?

Otra relación es la que existe entre el mantenimiento de religiones tradicionales y fecundidad. Resulta que es una correlación moderada. Aunque hay una excepción muy significativa y que corresponde a un bajo nivel de mantenimiento de religión propia de los ache y un alto nivel de fecundidad. Sin embargo tenemos el caso de los mbya, por ejemplo, y de los ava guarani. Quizás el perfil de los mbya y de los ava guarani y de los pãi tavyterã permite un alto nivel de mantenimiento de su religión, de su lengua, alto nivel de guaraní, bajo nivel de castellanización, mucha alfabetización en su lengua y a la vez altos niveles de fecundidad. Según las teorías de ciertos antropólogos la religión tradicional es la que forma la columna vertebral de la sociedad. Entonces, si esto se mantiene intacto, obviamente las mujeres están en mejores condiciones de reproducirse. Existe un deseo por continuarse…

¿Hay entonces un respeto a las prácticas culturales que se puede rastrear en sus rasgos originales, como por ejemplo el sentido de lo colectivo? ¿Y el tema del guaraní en todo este contexto?

Claro, el tema del guaraní entra en este sentido sirviendo como “lengua franca” entre muchas comunidades indígenas. Más que el castellano, definitivamente. Los datos del censo demuestran eso claramente: que hay un nivel más alto de guaraní como segunda lengua que de castellano como segunda lengua entre comunidades indígenas. Y esto para mí es interesante porque desde antaño el guaraní ha funcionado con el papel de “lengua franca”. Este papel sigue adelante.

Interesa profundamente cómo fortalece el aspecto pedagógico la reivindicación y el fortalecimiento lingüístico. Los picos más altos de mantenimiento lingüístico, ¿corresponden a las comunidades que tienen una política colectiva y educativa de acción con las lenguas?

Realmente el secreto está en la buena metodología en el aula. Y esto es difícil. No es fácil enseñar bien una segunda lengua y no existe para el guaraní una tradición de enseñanza de la lengua como segunda lengua; no ha habido históricamente, y se quejan de vez en cuando los estudiantes diciendo que por qué salen hablando bien el inglés de las clases, y sin embargo de las de guaraní salen hablando a medias. Esto no es cierto… He tenido el gusto de dar una charla, una conferencia, a jóvenes del nivel medio en el Colegio de la Providencia. Después de mi presentación, que duró una hora, me rindieron un homenaje y había artesanía, baile, ñe’ẽnga[1], maravichu[2] y presentaciones dramáticas, canciones con guitarra y todo, todo en guaraní.

¿Y hay que reconocer la influencia que tiene esa lengua en la construcción, en la estructura del castellano paraguayo?

Un caso llamativo son las canciones, como por ejemplo Tupasy Caacupe[3] que reúne los sistemas religiosos, de familia, de lengua, de nacionalidad, de patriotismo. O sea, una mezcla de guaraní con castellano, una especie de jehe’a[4] pero en un nivel poético. Algo que alcanzó Emiliano R. Fernández en un nivel muy alto, una verdadera obra de arte. Es una riqueza casi infinita.

¿Y cómo ve el guaraní?

El guaraní va bajando en porcentaje de hablantes, pero hay razones técnicas para explicar esto y dependiendo de la lengua predominante en el hogar. Una de las preguntas que se hicieron en el 2002 sobre la lengua fue: ¿cuál es la lengua predominante en el hogar? Y, si uno va al sitio web del censo, pareciera que el país es casi enteramente guaraní-hablante, pero si uno hace una representación cartográfica a escala nacional tenemos muchas zonas bilingües. El color del mapa cambia. El departamento de San Pedro y las áreas circundantes siguen siendo el eje del mundo guaraní-hablante del interior del país. Este mapa ha venido cambiando a lo largo de 10 años, en especial por área y lengua.

¿Cuáles son esas variaciones?

Hay variaciones en el castellano, en las áreas rurales y en las áreas urbanas. Y el predominio de la distribución de castellano-hablantes es muy fuerte en áreas urbanas. El guaraní está al revés. El guaraní-hablante vive en las zonas rurales, como puede notarse en el censo del ‘92, pero a lo largo de estos 10 años, esta situación ha ido variando significativamente. Disminuyó el guaraní en las zonas rurales y aumentó en las zonas urbanas.

¿Cuál es la razón de ese cambio?

La migración. Lo que pasa es que casi el 10 % de la población urbana migró del interior. La población urbana ahora es de casi 3 millones 500 mil personas; ahora bien, eso significa que casi más de 300 mil personas vinieron a las zonas urbanas. Eso introdujo una presión poblacional, demográfica, muy severa, especialmente en la zona periférica de la ciudad capital.

Existe también una diferenciación muy interesante por sexo. Hay más hombres guaraní-hablantes y, sin embargo, más mujeres bilingües, más mujeres castellano-hablantes, y esto se debe al hecho que hay más oportunidades económicas para mujeres que para hombres en las ciudades. Obviamente es en las ciudades donde se habla más castellano, y entonces, la mujer campesina que habla y aprende castellano ya tiene más oportunidades.

¿Aunque la alfabetización de mujeres es menor en las zonas rurales?

Y sí… Sin embargo, según los datos de migración interna por área y lengua en el año 2002, ahora hay más bilingües que guaraní-hablantes; el porcentaje de bilingües que emigran hacia las ciudades es mayor que el de guaraní-hablantes. Y era así también en el año 1992 por la siguiente razón: El guaraní-hablante monolingüe no tiene que desplazarse normalmente del campo; ha habido un incremento de tales desplazamientos, pero típicamente tiene trabajo. Los bilingües, por otra parte, buscan otras oportunidades y esto se diferencia por sexo. En el censo 2002 tenemos más mujeres bilingües que emigran, mucho más que los hombres. La diferencia es altamente significativa y en general las mujeres se desplazan mucho más fácilmente que los hombres. Sin embargo, la migración hacia el área rural está al revés: En todas las categorías tenemos a los hombres de cualquier grupo lingüístico, y también en el país en general. Hay más hombres que emigran de las ciudades al campo. Lo que es interesante es el porcentaje de castellano-hablantes que migran al campo. Obviamente están comprando tierra y estableciéndose. Esto aumenta la presencia del castellano en las zonas rurales.

¿Y estos migrantes de la ciudad al campo terminan siendo bilingües por una cuestión del mantenimiento de la economía?

Sí; de hecho, lo más llamativo es que son mayoría de hombres.

(En este preciso momento se oye, en la grabación, el timbre de la casa donde se hospeda el lingüista, poniendo punto final a una, por demás, acelerada y rica entrevista. El ruido de sillas que se arrastran connotan personas que se levantan e inician gestos de despedida. El clic del pause cierra este paréntesis)


[1] Dichos o refranes[2] Adivinanzas

[3] Virgen de Caacupé

[4] Mezcla

Categorías: Artículos, ensayos, entrevistas · Sobre el idioma guarani
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