Escribe: Luis Ibarra
Sinceramente valoro mucho el esfuerzo que se hace para llevar a cabo este festival. La cantidad de años que tiene y la continuidad del mismo son pruebas suficientes de su importancia y valoración por parte del público. La selección de filmes es siempre interesante y ninguna película termina defraudando. La rotación también posibilita que diferentes públicos puedan asistir a las proyecciones.
Pero no siempre en la vida todo es color de rosa. Hay una cuestión del festival que me parece negativa. El costo de las entradas, o la misma existencia de las mismas.
Me explico. Entiendo que este tipo de festivales sirve no solo para acercar al público películas que resultaría imposible que lleguen de otra manera a nuestro pobre y miope circuito comercial (a veces ni siquiera llegan a los video-clubes), si no que, además, son estos festivales un instrumento a través del cual se pretende formar al público.
Ahora bien, ¿cómo se puede pretender hacer llegar al público este tipo de filmes cuando le piden que pague apenas un poco menos de lo que debería pagar por ver la última mega-producción de Hollywood? ¿Cómo convencer a un potencial espectador de que invierta sus 15.000 Gs. en una película iraní en lugar de otra del tinte de “La caída del halcón negro”, por poner un ejemplo?
Es verdad que existen entradas a precios reducidos, pero son para las proyecciones de hasta las 18:00 Hs.
A ver, ¿cuántos de los que trabajamos y cumplimos horario de oficina podemos asistir a esas proyecciones? También es verdad que para estudiantes las entradas cuestan solo 6.000 Gs, pero, ¿no es a este público al que deberíamos facilitar más el acceso a estas películas y así formarlos y atraerlos al buen cine?.
Creo que la cuestión principal pasa por ahí, por la formación, y creo que la formación pasa, en este caso, por facilitar al público el acceso al cine. Y creo que los precios de las entradas, en este caso no lo hace.
Entiendo también que los precios de las mismas no responden a una intención de lucro, ni mucho menos. Sé que apenas sirven para cubrir los gastos de organización debido al alto precio que ponen los dueños de salas para poder usar las mismas, actitud esta del todo reprochable y que solo demuestra sus intereses comerciales y poco amor al cine.
Pero creo que se debería buscar otras opciones de salas de proyección. Existen varios centros culturales con salas en condiciones, quizás se podría recurrir a ellas, como se hizo con el FestiDoc.
En fin, es mi modesta opinión. De todas formas, felicidades y éxitos para los organizadores del Festival.
Agenda semanal; fijate en Cursos y Talleres si hay alguno que te interesa y está por comenzar, acordate que se ordenan por fecha de inicio, de más próxima a más lejana.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.