Cine clase B, gore, spaghetti western y acción bruceleeniana en este doblete fílmico, lleno de hipertextualidad,del binomio terrible Robert-Quentin.
Escribe: Sergio A. Colman Meixner
Planet Terror
País: USA
Director: Robert Rodríguez
Guión: Robert Rodríguez
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Existe una delgada línea entre el dramático y la cómico, como demostraba magistralmente Wooody Allen en Melinda y Melinda, a veces solo depende de la forma con que se muestran las cosas, un tonito, una reacción, una banda sonora etc.. Así también hay una delgada línea entre la parodia y el homenaje, y este Planet Terror se pasa serpenteando por esta línea. No es que esto sea algo negativo, al contrario, es una de las virtudes de la película.
Comentar Planet Terror e intentar proponer un juicio justo, ya sea objetivo o subjetivo, es una tarea difícil por lo que este texto resultará tan confuso como la sensación del que escribe luego de ver la película en cuestión.
Rodríguez es uno de estos directores que produce un placer extraño (o culpable) en sus obras, pues tiende a caer en los clásicos clichés de hollywood, agregándole aquí o allá un gramito de toque personal que remite a lo casero dentro de un cine ultra comercial. Pero dentro de la industria, sabemos, la palabra “personal” suena muy poco, y ni siquiera Rodríguez, el rebelde sin pasta, se salva de este paradigma. Con todo esto, no podemos negar que Rodríguez hace un cine “identificable”, al que podríamos atrevernos a llamar el cine de Rodríguez. Este cine es más de intenciones que otra cosa. Un cine que pregona y tal vez defiende lo pulp (tal como su amigo Tarantino) que habla de los orígenes de su cultura cinéfila, y lo que en ésta película homenajea, o tal vez parodia… ¿Qué sé yo?
Obviando la posible investigación del lector respecto a los orígenes referenciales de la película (la doble función de cine Grindhouse en los EEUU de los 70) propio y casi único de la cultura norteamericana. Las películas que se proyectaban a nosotros probablemente ya nos llegaron en formato VHS, o por TV cable; confío que una cierta cantidad del público cinéfilo paraguayo pudo asistir a algún que otro Romero y Carpenter, o algo de la Hammer (productora de cine clase B que, especialmente en los 60 y 70, se especializó en el cine de horror y el gore) en cualquiera de estos formatos. El visionado de películas de estos referentes son de suma importancia para una buena digestión de Planet terror.
Es en la cinefilia que los amigos Tarantino y Rodríguez (más en el caso del primero) inspiran su cine. Pero hablemos de resultados. En primer lugar, es difícil tomar en serio una película que desde un principio no intenta serlo, eso queda más claro con la estética de bajo presupuesto y un malísimo guión, que fueron concebidos de esa manera intencionalmente para remontarnos de manera mucho más efectiva al cine B al que se homenajea/parodia, y con lo que Rodríguez se siente muy a gusto. La película esta llena (minada) de referencias a este tipo de cine dándose el lujo de utilizar actores que generalmente participan de este tipo de producciones como el mediocre Michael Biehn de Terminator, quien, como ocurre con David Carradine en Kill Bill, está servido como postre.
El caso es que, así como las producciones B de antes, ésta no necesita buenas actuaciones, buen guión, buenos efectos, porque lo feo, lo grotesco y lo brutal son ingredientes necesarios para que la película funcione. Además, existe una gran libertad creativa en este tipo de películas, lo que las hacía muy importantes, como las producciones de Ed Wood y Roger Corman (grandes exponentes del cine B, hoy leyendas), quienes hacían magia con los costos, pero no siempre obteniendo buenos resultados, por lo que la obra resultante quedaba así como un ejercicio, pero que no dejaba de ser un aporte al lenguaje y a la técnica cinematográficos.
También estas producciones, como la ya famosa creación de Romero, La noche de los muertos vivientes, tenían un trasfondo crítico político, algo a lo que se hace referencia en Planet Terror en la cual prácticamente es el gobierno quien tiene la culpa de la catástrofe.
Es entonces cuando Planet terror nos agrega una enfermera con un lanza-inyecciones (que recuerda a otra reciente película de zombis inspirada en un videojuego) y una stripper con una pierna ametralladora, como broche de oro. Y… es de esperarse que Planet Terror se convierta en un espectáculo gore, con acción, sexo y violencia, en donde esta última es trivializada hasta el extremo que ocasione risas.
Si todas estas son las intenciones de la película, la duda esta en si el espectador, al que nunca le gustó este tipo de cine, soportará la hora y media de película en la que es obligado a ver, incluso, cómo a un zombi se le derraman los testículos como una jalea. Este tipo de cosas limita un poco a un público como el nuestro que no se entregará a la nostalgia de un cine que, si bien se insertó en nuestra cultura, no lo disfrutamos así como los norteamericanos, por lo que en nuestro caso las intenciones de la película nacen fallidas convirtiéndose, a nuestra percepción, en una comedia/parodia o una joda de zombies al estilo La pistola desnuda (un buen ejemplar de esto es la británica Muertos de miedo del dúo Wright/Pegg), pero de muy mal gusto, aunque de gustos…
Por lo que no me queda otra que afirmar que la película es un muy buen experimento, divertido, aunque limitado. ¿Calificación de la película?… ¡No me animo!
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Death proof
País: USA
Director: Quentin Tarantino
Guión: Quentin Tarantino
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Un breve comentario obre el cine de Tarantino y Death Proof.
Hablemos de Tarantino, y antes que nada: claro que me gustan sus películas, que lo considero un buenísimo director. Empecemos con la premisa fácil de que Tarantino es Tarantino y puede hacer lo que quiere. ¡Corrección! Tarantino “hace” lo que quiere.
Tarantino es un fenómeno de culto mediático, como por ejemplo Los Simpsons, que reúne una gran cantidad de fanáticos quienes ni siquiera saben de qué realmente se trata (no tengo nada en contra de estos, yo mismo me incluyo en el grupo) Pero están estos que dicen que les gusta, nada más porque esta de moda ¿Acaso Tarantino no está de moda?
No.
Otro error: “gustar” del cine de Tarantino está de moda, pues te dota de cierto estatus intelectual, así como antes los cinéfilos se jactaban de gustar de Fellini, nada más por ser éste Felinni. Y pasaba (o pasa) lo mismo con cineastas particulares como Antonioni, Bergman, Tarkovsky o más recientemente, Lynch, Hanneke o Kievlowski, quienes sin duda fueron y son cineastas complejos y gran parte de sus obras son de difícil digestión. Y por lo mismo, pienso que tenemos la libertad de desencajar. Por ejemplo, confieso que no me gusta Fellini ni sus personajes circenses (¡Blasfemiaaa!), pero reconozco su calidad como cineasta y su importancia en la historia del cine. Es que creo que es importante que todavía, por más que estemos tan globalizados, nuestros gustos sean (o por lo menos creamos que son) nuestros, propios y nacidos fuera de la matriz.
Pero volviendo a Tarantino, aclaro nuevamente que no le estoy quitando méritos. Quiérase o no fue uno de los pocos grandes directores que nos pudo ofrecer hollywood en los 90. Ahora bien, Tarantino hace un cine de cinéfilos, repleto de intertextualidad. ¿Qué significa esto? Que para realmente decir que entendemos su cine nos tienen que sonar en la cabeza nombres como Sergio Leone, San Peckimpah y otros ejemplares del spaghetti Western y el cine de acción de los 70, y ni qué decir de las producciones de bajo presupuesto a las que homenajea (sí, en este caso podemos asegurar) en su nueva película Death Proof. O bien las coproducciones americanas/chinas de la Golden Harvest, que se lucieron con Bruce Lee, Jackie Chan, etc. Ojo, no estoy diciendo que solo podés ver a Tarantino si viste anteriormente estas producciones, porque de todas maneras sus películas son efectivas y por eso gustan, pero por ejemplo, es más efectivo el capítulo de South Park en el que aparece Mel Gibson estrenando La Pasión y ocasionando una fiebre antiseminta en Carman (vestido de Hitler) si es que efectivamente viste La Pasión y además estas enterado de la controversia antisemita que ocasionó la película en los medios.
Una de las novedades que nos traía Tarantino en sus Reservoir Dogs y Pulp Fiction, eran los diálogos, y la narrativa fragmentada. Además, una galería de personajes sacados del pulp, con características antiheroicas y oscuras dignas del noir, que mejoraban el ambiente de la película transportándonos a ese mundo sucio, cínico pero a la vez divertido y contradictoriamente real.
Concluyendo con este brevísimo comentario (muy a vuelo de pájaro y tirando algún regalito por el camino) del cine de Tarantino, nos adentramos en su más reciente obra: Death Prooff
La película inicia con un plano-secuencia, con letras gordas y una banda sonora setentona, con unos pies en primer plano que nos llevan a un recorrido en automóvil a través del parabrisas, algo de lo que vimos en la llegada del sheriff al lugar del crimen en Kill Bill. Luego nos presentan un grupo de chicas muy simpáticas que “la quieren pasar bien”. Estas conocen a un misterioso hombre (Kurt Russell) quien demuestra cierta atracción por ellas y resulta ser un piloto de autos para escenas peligrosas (doble de riesgo), y además, tiene un vehiculo equipado justamente para eso, con el hará una cantidad de victimas por el camino, nada más que por placer.
Los primeros largos minutos de la película se encargan de extensos diálogos no muy entretenidos ni originales, por lo que aquí y allá de repente nos interesa o no lo que estén diciendo los personajes, a no ser que revelen información interesante. Esto cambia cuando Russel decide hacer sus primeras víctimas con una escena sorprendente en la que se nos permite ver (para el morbo) varios puntos de vista de un accidente en el que vuelan piernas y otra partes, todo esto mejor aun, en ralentado.
A partir de ahí Death Proof se vuelve más interesante, aunque nos vuelva a presentar a otros personajes (otro grupo de chicas) de la misma manera pero con diálogos un poco más trabajados; además en este grupo se incluyen a mujeres dobles de riesgo, donde encontramos, nada más y nada menos, que a Zoe Bell. ¿Que quién es ella? Pues la doble de riesgo de Umma Thurman en Kill Bill, quien graciosamente actúa como ella misma, en otro ejemplo de intertextualidad. Y no es lo único, también tenemos comentarios sobre películas viejas, y otras referencias a otras películas del autor, como el mustang amarillo con franjas negras, que no solo hace referencia a Kill Bill sino también al utilizado en la película citada por los personajes, Vannishing point (1971)
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Las referencias desde Bruce lee, pasando por Kill Bill, luego por Death Proof y cerrando con Vannishing point (1971)
El ritmo de la película es ascendente y es cortado abruptamente en la parte final obviando el famoso clímax clásico. Las escenas de acción son espectaculares. Ahora bien, a diferencia de Planet Terror, Death Proof no esta hecha a la manera film B, si bien presenta algunas características estéticas, ésta más bien remonta al cine de los 70 pero nada más. Los recursos técnicos utilizados son de bastante actualidad.
Así, el visionado de Death Proof resulta bastante más accesible que el de Planet Terror, y por lo tanto más efectiva y entretenida. Y como experimento y homenaje también es muy interesante, aunque en este caso Planet Terror tome más compromiso.
Originalmente, estas dos películas fueron pensadas como una sola llamada Grindhouse, tal como lo iba a ser Kill Bill, por lo que para valorarlas consideraré las dos como una sola película (cobarde), entonces, sumando los esfuerzos, “son” una buena película.
… Pero evidentemente, a mi criterio, la de Tarantino es superior porque Tarantino es Tarantino


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4 respuestas hasta el momento ↓
Andrés Vázquez // 24 Marzo 2008 a 18:52
Te equivocaste. No es confuso, es confusísimo aunque confío en que algo habré aprendido en el intento.
Estoy seguro de que si vos entendés lo que escribiste, también habrá otra gente que tendrá mayor capacidad que yo de entender
Felicidades por dedicarte a lo que siempre te gustó.
Fuerza y adelante!!!
Maximo Vazquez // 24 Marzo 2008 a 21:39
Tarantino hace honor a su nombre (o apodo, o lo que sea). Me gusta su forma de actuar y alguunas de sus películas. Me impresiona tu comentario (hasta la mitad, porque después no leí mas). Creo que no estoy al nivel de este post. Pero me anoto para algún otro en el futúro, asi vamos soltando el garrote y enderezando la columna.
Que bueno, adelante
Sergio // 27 Marzo 2008 a 04:27
Andres, te confieso que hasta ahora estoy confundido…gracias por el comentario!!!!
Sergio // 27 Marzo 2008 a 04:30
Gracias Maximo!!! Adelante todo el garrote que sea necesario que asi mejoramos!!!