Escribe: Sergio Colmán Meixner
Título (Español): El Hombre de Hierro
Dirigido por: Jon Favreau
Guión: Mark Fergus y Hawk Ostby
País: USA
Calificación: 4/5 yacaresitos
Es difícil, como fan de los cómics, dar una opinión sobre cualquier adaptación cinematográfica de un personaje porque, por más que el cómic se asemeje al cine como arte visual, al fin y al cabo es otro soporte, con otra narrativa, y tal vez lo mas importante: es para otro público, por lo que existen casos en que los fans de los cómics no están conformes con la adaptación de tal o cual personaje, algo muy común por lo mismo que ya aclaré anteriormente.
Cuando Tony Stark (Robert Downey Jr.) un genio multimillonario fabricante de armamentos para los militares, es secuestrado por el enemigo en un ataque sorpresa y es obligado a fabricar un arma para ellos, teniendo un imán incrustado en el pecho que impide que pedazos de metal de la explosión penetrasen en su corazón. Con esto su vida tendrá un giro que lo despertará y lo cambiará para siempre. Para salvarse, fabrica una armadura y se libera, decidiendo así mejorar el prototipo para combatir a los mismos que compraron sus armamentos.
Esta nueva adaptación del personaje de la Marvel Comics Iron Man creado por Stan Lee y Jack Kirby (y otros dos), no solo funciona como entretenimiento puro, sino también como una denuncia sutil sobre la carrera armamentista del gobierno estadounidense, pues el personaje principal, Tony Stark, pasa de ser un cínico fabricante y proveedor de armamentos a un hombre arrepentido y preocupado por el alcance de sus acciones, o más bien, de sus inventos, funcionando como una especie de aleccionador de los mismos norteamericanos y su cultura bélica. Claro que, desde un principio puede sonar contradictorio esto, pues la respuesta en contra no tiene nada de pacifista: nuevamente el uso de la violencia, pero bueno, eso sería pedir mucho pues al final, estamos hablando del Hombre de Hierro.
Ya al inicio de la película, Stark es secuestrado y rápidamente nos presentan el contexto del personaje, con un flashback, en el que vemos la vida de lujos y abusos que lleva para luego contraponer la imagen de la oscura cueva en la que está cautivo. Sin perder tiempo y con un buen ritmo, los hechos son tratados con bastante realismo, dentro de lo posible, lo que da cierta verosimilitud a lo que se va generando: una historia de superhéroes. Así, acompañamos el proceso de construcción de la armadura y las diferentes pruebas con ésta, que sirven para que el espectador no quede tan perdido frente a tal alarde tecnológico.
Bien dirigida por Favreau (responsable también de “Zathura“), lo mejor de la película son las escenas de acción bien logradas y los buenos efectos especiales. Pero el mayor peso se lo lleva Downey Jr. (”Chaplin”) quien no solo sorprende por el hecho mismo de ser seleccionado para interpretar a un héroe de acción, sino también ofrece una excelente actuación, dándole complejidad al personaje y retratando sutilmente los cambios emocionales de éste. En cuanto al resto del elenco, hace todo lo posible para sobrevivir a sus personajes llanamente diseñados.
Y es aquí en donde entramos en el punto débil de la película, el guión. Si bien el ritmo de la película es bueno, y además encontramos cierto contenido crítico respecto al mercado de las armas, bien integrado orgánicamente, la trama no termina de convencer estableciéndose casi como la típica de superhéroes; y los personajes secundarios, en especial el Villano, no tienen gran peso dramático como para estar a la altura del personaje principal, funcionando como meros agregados necesarios y típicos en la historia: el villano (Jeff Bridges), la chica (Gwyneth Paltrow) y el mejor amigo( Terrence Howard). Además, el conflicto final es resuelto de una manera torpe y floja y decepciona un poco.
De todas maneras, el guión también tiene el merito de trabajar bien al personaje principal dándole motivaciones bastante creíbles para que éste se convierta en un héroe. Además, otro merito del guión es la gran fidelidad al cómic y algunos detalles que los fans agradecerán, como la ya famosa aparición de Stan Lee y otras sorpresitas.
También beneficiada por una interesante banda sonora rockera y un diseño de producción espectacular, Iron Man puede ubicarse entre las buenas adaptaciones de cómics como “X-men” y “Batman begins”, aunque un poco inferior a las citadas, se puede decir que vale la pena su visionado y garantiza un buen entretenimiento con algunas reflexiones de por medio, algo que siempre se agradece en estas producciones ultra comerciales.

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1 respuesta hasta el momento ↓
topo // 24 Marzo 2009 a 09:21
como mola tronco