Titulo original: The Dark Knight
Director: Christopher Nolan
Guión: Christopher Nolan
País: USA
Año: 2008
Calificación: 5/5 yacarecitos
Escribe: Sergio Colmán Meixner
Esta nueva entrega del Hombre Murciélago no solo es una película intensamente emocional e inteligente, sino que no se limita al subgénero de cine de superhéroes y se convierte en un drama policial que, además de espectacular, posee un interesante debate filosófico.
Abriéndose inmediatamente donde finalizó Batman Inicia, nos encontramos con una Ciudad Gótica donde la imagen de Batman inspira a personas quienes, con una imitación del batitraje, salen a las calles en un intento de combatir el crimen. Así también el teniente Jim Gordon (Gary Oldman), conciente del miedo que produce Batman en los criminales, enciende constantemente la batiseñal para poner al tanto de éstos de la presencia del Hombre Murciélago y de esa manera mantener cierto control. Por otro lado, la mafia se muestra vulnerable y preocupada por la situación, y tal es su desesperación que recurren a un personaje extraño conocido como el Joker (Heath Ledger) quien, siempre maquillado, se presenta como un arma mortal, impredecible y absolutamente loco. También tenemos al fiscal Harvey Dent (Aaron Eckart), quien se presenta como la esperanza de cuidad Gótica, “un héroe con cara” como dirían en algún momento, que se encuentra determinante en la lucha contra el crimen; su honestidad y coraje lo convierten en lo que sería el Caballero Blanco (White Knight) en oposición a Batman. Así como Dent, está Rachel Dawes (esta vez interpretada por Maggie Gyllenhal) quien apoya a Dent en su emprendimiento y además es la novia de éste.
Escrita por Christopher Nolan (Memento, El gran truco, Batman inicia) y su hermano Jonathan Nolan, y dirigida por el primero, la película apuesta más al realismo que la primera, pues en ésta, Batman comete aun más errores, se lastima física y mentalmente, e incluso se muestra cansado, y por momentos, incapaz de soportar la presión sicológica de todo lo que sucede convirtiéndose en un personaje trágico, ya que el Joker es capaz de todo y se encarga de establecer el caos absoluto con actos de terror público y presiona para que Batman revele su identidad, cobrando vidas por el camino, lo que pone a Bruce/Batman en una situación delicada, pues cada una de sus decisiones pueden afectar en gran amplitud a la seguridad de la ciudad. ¿Es la figura de Batman más importante para la ciudad que la vida de algunos ciudadanos? En el caso que Batman accediera al pedido del Joker, ¿qué impedirá que éste siga con sus asesinatos y actos de terrorismo? El papel de héroe de Batman también es puesto en tela de juicio tanto por sus allegados como por parte de la ley, y en algún momento por los ciudadanos mismos de Gótica, y lo heroico de Batman no solo radica en ponerse máscara y atrapar a los chicos malos, sino que va mas allá de eso, hasta el punto de asumir el papel de criminal por una buena causa.
Con todo esto, tanto el público como los personajes, quienes tienen cada uno su función en la historia, cuestionan los actos, tanto de Batman como del Joker, estableciendo una especie de análisis sobre los límites del miedo y la manipulación del poder que da este miedo por los que están sobre la ley, para tomarse ciertas libertades sobre los ciudadanos, algo que tiene eco en los hechos que siguieron al 11 de septiembre, cuya cuestionable reacción por parte del gobierno, con la excusa de la seguridad nacional, se toma ciertas libertades con sus ciudadanos.
Además, y esto es casi poético, Batman y Joker son las dos caras de una misma moneda, así también como lo son Batman y Dent, lo que demuestra la complejidad de los personajes, y es como que ninguno ya puede existir con o sin el otro. Y el conflicto de cada uno afecta directamente al otro, pues Dent es la esperanza de Bruce/Batman de que la ciudad ya no le necesite y pueda tener una vida normal, pero así también el Joker es el disparador para todos los conflictos internos de Bruce/Batman y posteriormente de Dent. También se forman triángulos interesantes como Batman/Dent/Gordon y Bruce/Dent/Rachel, cuya dinámica resulta bien elaborada.
El Joker de Heath Ledger, a diferencia del interpretado por Nicholson, que así como malvado también era simpático, resulta terrorífico, inestable, sicótico e impredecible, y su presencia es perturbadora pues cada vez que aparece en escena esperamos lo peor. Y el diseño del personaje está perfecto y cuidado en detalle, como por ejemplo la manía que tiene de lamerse la herida del rostro, como reconociéndolo constantemente. Heath Ledger desaparece tras el Joker, está irreconocible y hasta la voz cambia, sin duda una actuación que quedará en la historia, no por que éste haya fallecido, aclaro, pues muchos dan mérito a eso, sino que realmente hay que admitir que era un buen actor y ha dado lo mejor de si para componer a este Joker, y está perfecto.
La opción del guión de no dar una versión definitiva sobre los orígenes del Joker e incluso sobre sus heridas es acertada haciéndolo mas misterioso pero así también más fascinante, en especial en su discurso. El Joker es caos, es anarquía pura.
Las actuaciones están perfectas y los aspectos técnicos impecables. Bale esta excelente como Bruce/Batman y logra diferenciar perfectamente a sus dos facetas, tal como ya lo hizo en la primera película. El resto del elenco, sin más que decir, impecable.
Las escenas de acción están bien realizadas pero son opacadas por la historia. La banda sonora compuesta nuevamente por el dúo Zimmer/Newton Howard, está moderada y correcta sin resaltar mucho, algo que no necesariamente es un defecto, más bien una opción estética que favorece al tono de la película. Pero no todo es perfecto; la acción esta porque es una película de Batman y, aunque tenga escenas espectaculares, Nolan nuevamente falla en las coreografías de las luchas mano a mano, y si en la anterior se lo cuestionaba por los cortes rápidos que no dejaban entender la escena, en esta se va a otro extremo y, en busca de claridad, quedan mas bien lentas y torpes. Además otro punto flojo es la manera susurrante de hablar de Batman que, aunque justificada, llega a molestar por momentos. De todas maneras estos detalles son mínimos en comparación con la envergadura de lo que propone la película, que es mucho más que un simple cine de acción y aventura.
The Dark Knight es una demostración de que todavía se pueden hacer películas inteligentes con personajes basados en las historietas sin caer en la espectacular pirotecnia típica del subgénero. Mientras que las adaptaciones de X – Men, nos traían un interesante análisis sobre la humanidad y la discriminación, esta película no es otra cosa que una excusa para hablar de lo limites de nuestra dimensión ética y la moral, mientras nos dan una buen espectáculo cinematográfico.
(Lo sentimos pero no quisimos evitar mostrarles más de las diferentes manifestaciones de cartelería que disparó este film, su variedad de representación y poder de síntesis. Que le aprovechen) El Yacaré.



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1 respuesta hasta el momento ↓
andres medellin // 21 Abril 2009 a 02:49
muy buen analicis amigo el emjor q he visto