Por: Eulo García
“Señoras y señores, ahí les va un poema político (?) para estos días pa’ ätrios…” (Por el 15 de Mayo, día de la independencia) - eg
(Para los no guaraní-hablantes: pa’ä es una palabra que indica la acción de trancarse o a aquello que está trancado, atascado. Valga la aclaración y aplíquese al juego de palabras)
Mi patria es la vida,
ésta en la que sangro,
y no esa muerte presurosa
llena de
vivos gordos hambrientos
que exprimen esta patria
sin temor al desenfreno
y
me exigen sin vergüenza
que
viva apenas con mis penas
viendo manso
cómo nos
matan sin temores
disfrutando luego
de la
mucha sangre acumulada.
Mi patria es
la tierra roja,
no la colorada,
es esta calle gris
que cual sábana razante
se extiende pegadita
al lado mismo
del asfalto negro
que inunda nuestros pasos.
Es una noble casa de alquiler
en un noble
barrio
que sabe su nombre
como sabe de su barro,
y las hojas mágicas
que sin tiempo
se deslizan leves
desde un tajy inclinado
en una oculta calle
del pantano aguerrido
que libera soledades.
Mi patria
(aunque lo sepan)
es este éxodo de siglos
hacia donde cuernos
quede el Este,
allí donde
la Madre espera
como sólo esperan las madres,
en la vigilia temerosa
de todas de las
madrugadas.
Mi patria,
muchacha oscura que lamento,
son esos ojos negros
cual cruel tormenta
clavados como bandera
en el verano fiero
de este corazón enfermo.
Mi patria,
para más detalles,
son ese
par de
labios rojos
y la sábana sudada
flameando enrojecida
en algún supuesto
y alejado cielo azul.
Mi patria es
la suprema soledad
de una biblioteca en llamas,
es un león acribillado
en las postrimerías
de un río muerto
por las risas envenenadas
de las garras de
cualquier imperio.
Mi patria es densa, amor,
es
densa como todo amor,
es
oscura como todo amor,
es
peligrosa como todo amor…
Es tu
sexo y mi sexo
compenetrados
como la sangre
y el olvido despojado
que se
eleva
y que se
estalla
en el preciso instante
en que
suenan crepitantes
las campanas de la Catedral.
Mi patria
-para que más se entienda-
es un montón de cosas
que tuve y que tendré,
y no ésta que tengo
(o que me tiene)
en las portadas de los diarios,
en el ronroneo aburrido
de las emisoras apagadas,
o en los segmentos saturados
de los programas de tv
que vomita la propaganda.
Mi patria es esta espera.
Mi patria ,
la que existe,
es la del
anarquista transhumante
que relató nuestros dolores
y
la del shamán embravecido
que preparó
el ritual para
para nuestro perfecto nacimiento.
Es el hijo del hombre
que exorcizó nuestros temores
y
Nitsuga Mangoré
quien
hizo bailar entre seis cuerdas
las abejas que nos nombran.
Mi patria,
definitivamente,
es casi
todo esto
y
mucho más.
Mi patria es esto
y
todo
y
más
o
lo que sea,
menos esa aguja oxidada
que en cada fecha patria,
exigen los
patriotas patrioteros
que nos
clavemos en el pecho.
Agenda semanal en proceso de construcción
3 comentarios
7 Octubre 2009 a las 13:27
avanti poeta pero
un problema para la literatura de ñande pa’ätria justo es cómo ecribir en yopara sin glosario o notas al pie
algo nos inventaremos,no?
6 Julio 2009 a las 18:10
necstams poesías pra sbir. Sluds Valeria.
6 Julio 2009 a las 16:25
sacen poesias