* El Yacaré digital es una secuela fantasmática del semanario cultural El Yacaré (1), disuelto en el año 2006.
Es éste un espacio web de difusión, desarrollado post-papirum, que funciona como:
a) Registro: Enlaces, textos, imágenes, creaciones artísticas, divagues, contrainformación, todo preferentemente originado en o relativo al Paraguay, así como aquello que concierne a nuestro país en su inserción en el Mundo, material extraído de diversas fuentes en la red.
… y b) Tablero de noticias inmediatas: Agenda Semanal de actividades culturales y/o de interés social, información sobre cursos, talleres, concursos, sistemas de becas y otros datos útiles para los visitantes.
Si tenés un cuento, poema o artículo que quieras compartir, o el registro visual de una escultura, pintura, etc, o presentación en vivo o puesta en escena…
Si querés publicar información sobre algún evento o actividad cultural, a realizarse en cualquier punto de Paraguay, o hasta en el exterior, en comunidades de compatriotas…
…escribinos a
o dejanos un mensaje.
** Zoología – Cocodrilo o caimán sudamericano, en idioma guaraní. Es un caimánido endémico de las regiones subtropicales y tropicales de Sudamérica. Fuertemente acorazado en el lomo, de color negruzco u oliva muy oscuro, la piel delicadamente jaspeada de los flancos y de los ejemplares juveniles lo convirtió en un favorito de la industria del calzado durante mucho tiempo. Las medidas de protección han permitido su recuperación; se encuentra registrado en el Apéndice II del listado de especies protegidas de CITES. Se lo conoce también como caimán del Paraguay o jacaretinga en portugués.
*** Arqueología - Publicación impresa, de frecuencia semanal y distribución gratuita, editada en Asunción, Paraguay, el corazón con arritmia de Suramérica, entre los años 2001 y 2006, de contenido orientado principalmente al ámbito cultural, con incursiones en lo social y político.
————————————————————————
(1) El semanario El Yacaré tuvo como antecedente inmediato a la revista de arte y cultura “Los Cronopios“, a la sombra de cuyo pretexto se reunió y fraguó el grupo humano que fuera luego legalmente nominado como Los Cronopios – Asociación Civil Sin Fines de Lucro.
Después de nueve números de la revista, Los Cronopios acometieron el proyecto de un Centro Cultural Alternativo que, en los siguientes años, devendría en Itinerante y que recorrería tres localizaciones en la ciudad de Asunción, con la consiguiente transformación de su nombre: El Espacio Sajonia Siglo XXI, El (otro) Espacio y el (Espacio).
Paralelamente al desarrollo del proyecto Centro Cultural surgió el semanario cultural gratuito El Yacaré, cuya edición y distribución involucraba a personas provenientes de los ámbitos del teatro, el diseño, la literatura, las artes plásticas y la fotografía. El periódico propugnaba un laboratorio lingüístico a la vez que un periodismo sin periodistas, al margen del viciado y acartonado campo de la prensa paraguaya.
“Por qué editar algo, lo que sea, por qué la urgencia de imprimir papeles que terminarán probablemente ardiendo en la hoguera de la ignorancia y el olvido… Y es la esperanza (1) de levantarse de la sombra y decir: YO PIENSO.”
(Alejandro Lanas – Director de teatro)
En sus cinco años de circulación ininterrumpida y gratuita, sin admitir la incidencia de auspiciantes gubernamentales o multinacionales, ni la intromisión panfletaria de grupo político alguno, mostró otras tantas formas de lo posible, manteniendo una independencia terca e inexplicable.
Se publicaron en total 258 números, correspondientes a otras tantas semanas (mambeadas, insomnes, estresadas, carcajeadas).
………………………………………………………………………………..
(1) El derecho al delirio (extracto)
de “Patas arriba. La escuela del mundo al revés”, de Eduardo Galeano
(…) En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.
¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Agenda semanal en proceso de construcción